lunes, 28 de mayo de 2012

EL SUICIDIO DE LA JUSTICIA


EL SUICIDIO DE LA JUSTICIA
Antonio Villanueva Martín.Bienestar Ciudadano. Artículo Revista El Observador
www.bienestarciudadano.blogspot.com

Un hombre yace en el suelo. Acaba de caer desde el edificio más próximo .Unos policías aparecen de inmediato e intentan reanimarlo. Pero ya nada se puede hacer. Se ha lanzado al vacío desde la terraza de su domicilio ,instantes después de entrar en él acompañado por los agentes de la UDYCO. Los mismos que ahora intentan reanimarle. Estaba detenido y aprovechó un descuido durante el registro de su casa para suicidarse. La gente se agolpa en torno al cadáver.
Hay todo tipo de habladuría sobre la identidad del fallecido. Pero nada se sabe aún. El individuo ha caído boca abajo ocultando su cara.
Se confirma, es un vecino del barrio. En su garaje permanecen una Harley Davisson y un Ferrari de su propiedad. El tipo responde a las iniciales F.C. y es funcionario de los juzgados de Marbella. A pesar de lo suntuoso de sus vehículos F.C. no es un magistrados ,sino un humilde agente judicial. Lo que da pábulo a numerosos cotilleos.
A F.C. se le involucra en una trama delictiva en los juzgados de Marbella. Han desaparecido numerosos documentos que podrían condenar a Jesús Gil por el caso que, al fin, le ha hecho ingresar en prisión. F.C estaba casado y tenía un hijo.
Es 3 de octubre del 2001. 10 años después que Jesús Gil ganara sus primeras elecciones. Sabemos que F.C. es simpatizante del GIL( Grupo Independiente Liberal) y sabemos que tenía acceso a los documentos comprometedores desaparecidos.
A las 10 de la mañana del día siguiente se celebra la misa funeral por su alma en la capilla del cementerio nuevo de Marbella. Jesús Gil no ha estado en el funeral. Ha mandado en su nombre al antiguo jugador de fútbol del Atlético de Madrid, Tomás Reñones, Teniente de Alcalde del Ayuntamiento y amigo del fallecido.
Tomás es concejal de Deportes en el Ayuntamiento desde que Gil lo rescató de su retiro futbolístico. Jugaba de lateral derecho y a pesar de sus limitaciones técnicas llegó a ser internacional con la roja. Los comentaristas deportivos parecían recitar de memoria su jugada favorita: Tomás corre la banda derecha hasta la línea de fondo y centra.Lástima. El balón se pierde por el otro lateral sin encontrar rematador.
Tomás siempre manda los balones fuera.En el fútbol y ,hoy ,fuera del fútbol. Se dice que Gil le había pedido a Tomás Reñones que centrase y rematase al mismo tiempo. ¡Rematar Tomás con su escaso 1,68!. Otro balón fuera.
En los juzgados de Marbella,donde trabaja el amigo de Tomás, llevan también años mandando balones fuera: perdiendo sumarios, haciendo prescribir delitos, ninguneando a los querellantes.
Los querellantes(en un pueblo como la Marbella de Gil podría ser un buen nombre para una chirigota), afirman que todo ocurre porque Gil paga los congresos de los jueces ,y que además, Gil manda en los juzgados de Marbella a través de un conserje que es el testaferro de un magistrado de los gordos de Madrid. Lo dicho,de chirigota.
El suicidio es un pecado pero no un delito. No sabremos nunca de su boca de los pecados de F.C.. Sí conocemos ,en cambio, de los pecados de los magistrados. Gil les financió un congreso en el año 92 a base de caviar iraní y hoteles de lujo. Ninguno de aquellos hombres justos de la conservadora Asociación Profesional de la Magistratura pensó ni sintió que estuviera Don Jesús comprando voluntades, las del gremio. Pero lo cierto es que desde los juzgados de Marbella se han tirado 20 años mandando balones a la grada como cuando Tomás portaba el número dos en su colchonera camiseta.
No solamente F.C. parece haber optado por el suicidio. Hace tiempo que la justicia se suicidó en la Costa del Sol: el indulto de Gil, el cohecho del Juez Urquía, el entramado familiar de la Jueza Decana Pilar Ramírez,el robo de sumarios, las amistades peligrosas de Manzanares ex-Vicepresidente del CGPJ,los no-delitos urbanísticos...
Pero un día se apareció Don Carlos Dívar lleno de vida y contento diciéndole a todo el mundo se equivocaron de muerto
Y cuando ya estábamos velando a la justicia en la Costa del Sol, llega el presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial Don Carlos Dívar y la hace resucitar pegándose más de 20 viajes vacacionales a Marbella ,sin escatimar en gastos, a costa del erario público y en tiempos de crisis. Qué mejor que una comilona para resucitar al muerto. Poco ha tardado la fiscalía en enterrar las andanzas de Don Dívar . Y es que la justicia ,a pesar de su suicidio, no estaba muerta. Estaba tomando cañas. Cuchibiri,cuchibiri,chibirí.

domingo, 13 de mayo de 2012

LA CIUDAD KAFKIANA DE LA JUSTICIA


LA CIUDAD KAFKIANA DE LA JUSTICIA
Artículo Revista El Observador
Bienestar Ciudadano .Antonio Villanueva Martín

–– No puede irse, usted está detenido.
––Así parece ––dijo K––. ¿Y por qué? ––preguntó a continuación.
––No estamos autorizados a decírselo. Regrese a su habitación y espere allí. El proceso se acaba de iniciar y usted conocerá todo en el momento oportuno. Me excedo en mis funciones cuando le hablo con tanta amabilidad.
El Proceso de Franz Kafka

Lunes 30 de abril del 2012.19:00 horas .Juzgados de Guardia en los sótanos de la Ciudad de la Justicia de Málaga. Un hombre de 47 años vestido con una sudadera deportiva se acerca a la mesa de una funcionaria. Su nombre es Andrés y está detenido. Va acompañado de un policía nacional de uniforme que no deja que nadie se le acerque.
La funcionaria le explica que debe firmar un papel para poder conseguir salir en libertad. Le expresa de forma clara cuales son las condiciones para su salida. Debe presentarse en los juzgados de Almansa ,provincia de Albacete, a las 10.00 de la mañana del próximo día 2 por algo que ocurrió en el 2006 . Andrés mira desorientado a la funcionaria.
  • Pero yo soy pobre . Yo no tengo dinero. ¿Cómo voy a llegar hasta allí?
  • Nosotros lo ponemos en libertad con la condición que pasado mañana esté usted en los Juzgados de Almansa.
  • ¿Y cómo voy? .Si yo no tengo dinero.
La funcionaria hace un esfuerzo para explicarle que debe estar allí a las 10 de la mañana del día dos de mayo o no podrá ponerlo en libertad. No es un juicio ,es solo una medida de localización.
Andrés mira con sus ojos claros a la funcionaria y tras dudar firma el escrito. Su firma es lenta ,protocolaria. La firma de alguien sin gran destreza a la hora de escribir. El policía que lo acompaña sigue sin relajarse. La funcionaria es consciente del absurdo de su petición pero se limita a cumplir con su trabajo .Mandar a 600 kilómetros a un tipo sin recursos para que lo localicen cuando lo tienen localizado en los juzgados de Málaga.
Andrés ha estado firmando todos los días 1 y 15 de cada mes durante una larga temporada hasta que se consideró innecesario que siguiera haciéndolo al tener la absoluta certeza que estaba localizado. Así mismo, pasa periódicas pruebas forenses en la Ciudad de la Justicia. Unas pruebas experimentales con llamadas por sorpresa que ha puesto en marcha el forense del cinco. La última prueba forense se produjo justo una semana antes, el 23 de abril a las 10 de la mañana. La anterior el 29 de diciembre del 2011. Una fecha tan navideña como propicia a cometer algún error . Está limpio. Andrés ha dado negativo en todos esos controles de droga a los que se le ha sometido.
Cualquiera diría que Andrés está más que localizado. Todo el mundo lo diría salvo la Administración de Justicia.
Andrés no ha sido apresado por estar fugado. Andrés ha sido puesto en busca y captura porque no hay comunicación entre los juzgados ni entre las distintas Consejería de Justicia de las Comunidades Autónomas.
En el año 2012 los juzgados españoles viven de espalda a las nuevas tecnologías y de espalda a nuestra garantista Constitución del 78. Pueden detener a ciudadanos localizados porque cada autonomía tiene su particular y desconectado programa informático. No funcionan a pesar de tener nombres tan sonoros como Lexnet, Cicerone, Atlante, Minerva, Adriano, Avantius...Los juzgados de las distintas Comunidades Autónomas desconocen de las actuaciones de sus vecinos. Al parecer sus programas son incompatibles. Esto lleva a meter preso al Andrés a pesar de estar localizado o a no meter preso a gente que debería estarlo como el pederasta que mató a la niña Mari Luz.
Andrés es un indigente en desamparo familiar que se ha criado en las casas de lata de la Palmilla. Con apenas 10 años lo acogieron en la Misericordia. Cuando salió de allí empezó a cometer pequeños delitos fruto del consumo de estupefacientes que acabaron llevándolo a prisión. Las prisiones de antes eran un auténtico nido de víboras. Ubicadas en los cascos urbanos de las ciudades estaban indefensas ante los lanzamientos que se hacían desde las proximidades. Drogas, cuchillo y hasta pistolas volaban superando con facilidad los muros de la prisión. Cuando ingresabas te metían en un habitáculo con otro centenar de presos y tenías que buscarte la vida. Había que luchar por todo. Había que luchar para que no te quitaran la litera, ni la ropa ,ni las viandas del economato, ni los tenis ,ni la vida. Un tipo inocentón y criado por las monjitas como Andrés tuvo que aprender a sobrevivir y tuvo que aprender , como dice él ,a ser malo aunque no lo fueras.
Desde los juzgados de Málaga se han intentado poner en contacto con los juzgados de Almansa pero nadie coge el teléfono. Como es la tarde previa al festivo del 1 de mayo no hay nadie. Así que no queda más remedio que ir a Almansa si no quiere volver a ser detenido y conducido en un furgón hasta dicho juzgado.
Un amigo de Andrés da un paseo por los alrededores de la Ciudad de la Justicia de Málaga para hacer tiempo mientras lo sueltan. Habla por el móvil con un tal Ramón y le pide que entre en internet para saber cómo demonios llegar a Almansa. Unos minutos antes ha caído un auténtico aguacero. Y allí entre paseo y paseo mira el nombre de las calles. Las calles que circunvalan la Ciudad de la Justicia son la Calle Fiscal Luís Portero( la principal) , la Calle Luigi Pirandello y ...la Calle Franz Kafka.
Andrés sale de los juzgados a las 19.10 .Al tiempo que se acordona las zapatillas pregunta.
  • ¿Y cómo voy a llegar hasta ese sitio si yo no sé dónde está?

EL GILISMO Y LA HOSPITALIDAD COSTASOLEÑA CON LA CORRUPCIÓN


EL GILISMO Y LA HOSPITALIDAD COSTASOLEÑA CON LA CORRUPCIÓN
Artículo Revista El Observador
Antonio Villanueva Martín

Un buen día a los viajeros les empezó a gustar eso de estar morenitos. Cambiaron Santander, Donosti o Biarritz por la solanera mediterránea.
La costa malagueña volvió a ubicarse en el mapa tras décadas de decadencia por el derrumbe de su industria decimonónica y el descenso de su producción agrícola.
El turismo es un gran invento. Los cambios de hábitos de los turistas junto a la democratización de los medios de transporte provocaron una riqueza que frenó el chorreo de emigrantes. Una riqueza basada en la voluntad humana y en algo tan ajeno a ella como el microclima. No supimos dotarnos de controles y apareció, exuberante, la corrupción.
Una peculiaridad que caracteriza nuestra corrupción política es su procedencia.
Jesús Gil de Burgo de Osma en Soria, el Pantojo de un pueblo de Ávila, La García Marcos y el Román de Salamanca, Roca de Cartagena, el Sandokán de Córdoba...
La corrupción costasoleña es cualquier cosa menos costasoleña.
Nuestro papel fue otro. El de consentidores.
Unos porque consideraban que Marbella no es Andalucía.
Otros por un sentido de la hospitalidad malentendido.
Los más, simplemente porque les gustaban estos impresentables revestidos de Robin Hood con chancletas. Votaban a un sátrapa sabiendo que era un sátrapa.
Las dos frases más escuchadas en boca de un marbellero allá por el año 1991 eran:
1) Jesús Gil roba pero los que había antes también robaban y no hacían nada por la ciudad.
2) Y Jesús Gil ha limpiado de macarras Marbella.
La imagen que se tiene de un macarra, es un tipo con la camisa impúdicamente desabrochada, dándole mamporros a otros más débiles que él y que cuando abre la boca es para soltar inmundicia. Algo así como Jesús Gil y Gil. Pero los costasoleños quizás pensaban que un macarra era otra cosa.
Dos de cada tres votaron al GIL en Marbella en 1991. El tercio restante intentó resistir a la barbarie. La calaña de estos gilistas se deja ver en una anécdota que contaba el combativo y brillante periodista Félix Bayón. Tras querellarse los gilistas contra él por un artículo en el que se mofaba con su afilada pluma de sus apariencias, los estómagos agradecidos de la tele y de la prensa municipal se dedicaron a hacer chistecitos vaticinando una pronta muerte debido a su quebradiza salud. Bayón moriría poco después. Escasamente con cincuenta años. Como al personaje que encarna Charles Laughton en ‘Esta tierra es mía’ no pudieron doblegarlo nunca. No fue el único pero sí único en su resistencia.
El GIL y los gilista fueron ampliando su influencia en municipios de las provincias de Cádiz (Barbate, La Línea o Tarifa) y Málaga (Manilva, Estepona o Ronda). La corrupción del PSOE y los agravios junteros en los albores de la EXPO hicieron el resto. Gracias a los gilistas, el PP se adueñó de la Diputación de Málaga. A cambio los peperos facilitaron el desembarco de Gil en la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol occidental. Con ello, ni el tren del progreso ni el tren de cercanías llegaron nunca a Marbella. No ha sido la última vez que la corrupción es declarada inocente por las urnas.
Dos jueces metidos a políticos, Juan Alberto Belloch y María Teresa Fernández de la Vega, culminaron el desaguisado concediéndole desde el Ministerio felipista de Justicia un indulto a Jesús Gil y Gil para que pudiera presentarse a su segundo mandato y así acabar con todo. Es el único individuo, Jesús Gil, que yo sepa, que ha recibido indultos por delitos comunes en la dictadura franquista y en la democracia. El Estado de Derecho al pairo. Robe usted lo que quiera, si lo pillamos le damos un indulto. Bienvenido a la consentidora Costa del Sol. La Mafia, la criminalidad organizada rusa, los traficantes de armas árabes y los delincuentes británicos residiendo plácidamente al sol de Tangentópolis.
Los desaires a la ciudadanía llegaron a su culminación en televisión cuando la despechada ex-mujer del Pantojo se atrevió a decir en prime time que acumulaba puñados de billetes de dinero negro en las bolsas de basura. Y se quedó tan fresca.
Tuvo que empantanarse Jesús Gil en Ceuta y Melilla cuando aspiraba a gobernar ambas ciudades autónomas para que le parasen los pies. Aznar y Zarrías por fin se asustaron con tanta manga ancha ajena. No fuera a ser que el Tío Gilito cabrease a Marruecos y provocase otra Marcha Verde.
Hasta ese momento una total y absoluta quiebra del ordenamiento jurídico. Los jueces y políticos tuvieron su responsabilidad. Pero, ¿y la nuestra?.
Observo al Pantojo fumando en la puerta de la Ciudad de la Justicia. La gente que entra y sale lo mira con curiosidad. Tengo la sensación que alguno se queda con las ganas de acercarse a él y pedirle un autógrafo. Nadie le dice nada.
He visto en alguna ocasión en la Cafetería Aranda a la García Marcos. Cuando la gente se percata de su presencia, sale un camarero al quite y dice en voz alta que viene cada mañana a desayunar porque trabaja para el Servicio Andaluz de Salud en la Calle Córdoba. Nadie dice nada.
Y es que los malagueños somos tan hospitalarios.

Antonio Villanueva Martín
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