POR LA CREACIÓN DE UN NUEVO SISTEMA DE PENAS PARA LOS DELINCUENTES DE GUANTE BLANCO Y LA REGULACIÓN DE LOS MERCADOS FINANCIEROS
ÉSTO NO PUEDE SER CIERTO!!!
martes, 24 de enero de 2012
domingo, 22 de enero de 2012
LA ALEGRÍA DE LAS PENAS
POR
LA CREACIÓN DE UN NUEVO SISTEMA DE PENAS PARA LOS DELINCUENTES DE
GUANTE BLANCO
LA
ALEGRÍA DE LAS PENAS de
Antonio Villanueva Martín Responsable
de las actuaciones judiciales, policiales y penitenciarias de la Casa
de la Buena Vida de la Palma-Palmilla
A nuestros políticos
les gusta ponerse duros en materia penal cuando se aproximan las
elecciones. Sobre todo ponerse duro con los débiles. Hablan con
especial alegría de las penas: de endurecer las condenas, de la
cadena perpetua revisable, que el hurto sea delito, que los menores
se les trate como mayores...
Parecen ignorar que a
prisión solo van los pringaos. Seguramente no lo
ignoran. Tienen a mano todo tipo de estadísticas que revelan esa
realidad. A fin de cuenta las leyes son las que los políticos
maquetan en el Parlamento. No se hacen las leyes para meter a
políticos o financieros en prisión aunque su comportamiento pudiera
ser dañino para el bien común.
La reforma de Caamaño
en la última legislatura ha añadido algo de sensatez rebajando la
condena en los delitos contra la salud pública a los muleros o
a los aguaores, aunque es más probable que acabe antes
en prisión un correveydile que un traficante que se
podrá pagar un abogado consistente que no se limite a entregar dos
escrito en el registro.
Los delincuentes
torpes, fundamentalmente los drogadictos y los que tienen disminuidas
sus facultades mentales, caen una y otra vez en mano de la policía.
Todos asumimos que un drogadicto delinque casi a diario. Algo habrá
hecho esta vez o en la anterior, pensamos. Y acabamos persiguiendo al
delincuente y no al delito.
Rajoy apuesta por
introducir la pena de prisión permanente revisable. Cuando el común
de los mortales lo escucha hasta es posible que lo aplauda. Los
terroristas sin escrúpulos o los asesinos en serie merecen ese
castigo. Pero lo cierto es que las fuerzas y cuerpos de seguridad del
Estado han neutralizado a ETA, y los asesinos en serie se dan más en
las películas de Hollywood que en la realidad. Así que esa
severidad se le acaba aplicando al delincuente común. La cadena
perpetua existe en nuestro país. Conozco infinidad de casos de
chavales que empezaron con la heroína a los 11 años y que antes de
cumplir los 18 entraron en las antiguas hacinadas prisiones de los
ochentas ,repletas de drogadictos sin futuro , proclive a los motines
y no salieron en décadas :el Vaca ,el Moto, el Sando, el Morao,
el Nervio... Hace unos meses se denunció en los medios de
comunicación la situación de Miguel Francisco Montes Neiro,
delincuente común granadino de 61 años, sin delitos de sangre y
gravemente enfermo, que llevaba desde hacía 36 años en prisión .La
fecha prevista para su puesta en libertad era el 2021. Entró en el
reformatorio con 12 años y a los 16 ingresó en prisión por robar
un cartón de tabaco. Mendigaba un indulto como única manera de
salir del trullo.
En mi experiencia en
el barrio de la Palma-Palmilla estoy cansado de ver personas que
habrían acabado en prisión si no llegamos a actuar, por delitos tan
pintorescos como robar mortadela cuando tenía hambre, o ser
condenado porque cuando debía ir a la prueba forense para que
examinaran si tenía anuladas sus facultades mentales no lo hizo ya
que no sabía leer la citación que le había llegado de los
juzgados.
Para no faltar a la
verdad se observa una predisposición a la colaboración por parte de
jueces, fiscales, centros penitenciarios y de no pocos mandos
policiales, entendiendo que la única manera de actuar en los barrios
marginales es trabajar desde dentro junto con ex-presidiarios y
ex-drogadictos que aporten otra visión en la rehabilitación, que
complemente a la reclusión carcelaria, y de camino ayude a aliviar
el empantanamiento judicial y penitenciario.
Cada campaña
electoral tiene su víctima. En otras, los progres de
la SGAE consiguieron su objetivo de meter en prisión a los
subsaharianos del top manta porque formaban parte del entramado
internacional de la piratería. Es fácil criminalizar al inmigrante
al que obligamos a sobrevivir en un limbo jurídico. No conocen sus
derechos ni hablan el idioma. El derecho a la propiedad, en este caso
intelectual, defendido por organizaciones que financian campañas
electorales y exigen luego su derecho de pernada. Un centenar de
los manteros han residido en las prisiones españolas
en los últimos años. Todo empezó con una inocente petición en
favor de los artistas, a continuación demandaron convertir la falta
en delito y culminó con la prisión para un montón de chavales que
huían de la miseria arriesgando su vida en una patera. Con la
propiedad hemos topado.
Para superar la crisis
o aminorar sus efectos se ponen encima de la mesa dos recetas: o
restringir el gasto o aumentar el gasto. A la primera receta la
denominamos liberal (o triunfante) y a la segunda, socialdemócrata.
Aunque hay algunos como Rubalcaba que apostaban por la primera cuando
estaban en el gobierno y por la segunda cuando ambiciona volver a él.
Se argumenta que no hay alternativa a la receta triunfante. Son malos
tiempos para la lírica. Son tiempos en los que se tiende a rescatar
a los banqueros antes que a los ciudadanos.
Pero no creo que nadie
pueda estar en contra de sancionar a los responsables de provocar los
desaguisados financieros y la recesión. Y no sólo porque es de
justicia.
James Galbraith o el
Premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz advierte que para salir de
la crisis económica será necesario (entre otras medidas) instaurar
un nuevo escenario de penas privativas de libertad para los
delincuentes de guante blanco. Y penas de prisión de las de verdad.
Contundentes. De esas que cuando entro en prisión mis hijos son unos
niños y cuando salgo ya son unos hombrecitos.
Siempre hay algún
alma de cántaro que te dice que la cárcel es mala y que nada bueno
se puede aprender en ellas. Pues bien, está demostrado que la cárcel
tiene un estimulante efecto disuasorio con las clases sociales que no
están acostumbradas a acabar en prisión. No estoy pidiendo que
metamos en la cárcel a los ricos o a los emprendedores honrados.
Opino que la única manera de meter en verea a
sátrapas que juegan con el dinero de los demás con macabros
negocios especulativos piramidales o a los políticos jubilados que
presionan a gobiernos en beneficio de las grandes corporaciones o
aquellos que después de hacer una calamitosa gestión se regalan
doradas indemnizaciones es amenazándoles con suculentas penas
privativas de libertad
Dejémonos de dar
consejos sobre si es de buen gusto asesorar a Rupert Murdoch en sus
negocios (eso para la Revista Hola) y apliquemos el Código Penal que
tiene más hojas.
Estas penas si me dan
alegría.
Si nos quedamos
parados ante los desmadres, estaremos estimulando dichas prácticas.
Si robo millones (ya sé que no es el nomen iuris) y
únicamente me ponen, en la peor de las hipótesis, una multa por
valor de una fracción de lo robado, seguiré robando.
No sé cuántas veces
me he pasado por los juzgados acompañando a un vulgar roba
chatarra que acumulan años y años de prisión mientras ven
por la Ciudad de la Justicia a los malayos a cual
más arrogante contando chistes en la cafetería. Si robas el banco
del parque te meten preso y si robas el Banco de España no. Es así.
Es curioso escuchar
como Josep Antoni Duran i Lleida propone durante su visita al Mercado
de la Flor y la Planta Ornamental en Vilassar de Mar (Barcelona)
endurecer las penas por hurtos y que sean de cárcel. ¿Cuantos
crisantemos hay que robar para llegar a la cantidad que recibe como
indemnización los ex-directivos de la CAM? Me desespera escuchar
a bienpensantes como el Gobernador del Banco de
España afirmar que las pensiones de algunos directivos de la CAM son
escandalosas y que no conviene “reaccionar con las tripas”.
Desearía escuchar al Gobernador del Banco de España decir que
tenemos que dotarnos de un sistema penal que mande a prisión a esos
directivos durante lustros. Pero mientras tanto nos conformamos con
meter presos a los de siempre: a los que hurtan un ramo de claveles
en el Mercado de la Flor y de la Planta Ornamental.
Perro no come carne de
perro.
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